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Gmail Labs se globaliza

| lunes, 4 de mayo de 2009

Gmail Labs, una herramienta que ofrece a los usuario mejorar y personalizar su bandeja de entrada de correo electrónico como acceso al correo sin conexión o deshacer el envío de emails, y un largo etc. Aunque ell lanzamiento inicial de Gmail Labs en inglés, fue en 2008, ahora se ha ampliado internacionalmente en las distintas lenguas locales, incluyendo el español.

Hasta hace poco el servicio Gmail Labs sólo se podía activar si se configuraba nuestra cuenta de correo en el idioma inglés, con el inconveniente que representaba para aquellos que no se llevan bien con éste idioma. Y que a más de uno le ponía los “dientes largos”, por no poder hacer uso de las herramientas que amplian las posibilidades del correo de Gmail.

Pero al fin Google, ha anunciado el soporte de nuestro idioma como parte de su internacionalización, y de hecho Gmail Labs ya es accesible a prácticamente todos los idiomas en los que era posible utilizar el servicio.

Como he mencionado anteriormente, el apartado de Gmail Labs, nos permite acceso a funcionalidades extra de nuestro correo electrónico web, y el cual cada vez gana más adeptos, gracias precisamente a la presencia de prestaciones que otros servicios no pueden ofrecer.

Este anuncio ha coincidido con el quinto aniversario de Gmail, desde su lanzamiento el 1 de abril de 2004.

Isabel Salazar, responsable de producto de marketing de Google, comenta :

Estamos muy contentos con el lanzamiento internacional de Gmail Labs cuando se cumple el quinto aniversario de Gmail. Ya que la rapidez de innovación en Gmail Labs, es un claro ejemplo de cómo Gmail ha crecido a lo largo de estos cinco años. Consiguiendo dar vida a un programa de correo electrónico más intuitivo, potente e innovador.


Para activar Gmail Labs, una vez hayas entrado en tu cuenta, sólo tienes que pulsar en el enlace Configuración (en la parte superior derecha de la página) y elige la pestaña Labs. Y sólo activar la correspondiente herramienta que quieras agregar a tu cuenta de correo de Gmail.



Fuente

Campaña mejor cambiese

| domingo, 3 de mayo de 2009
Como sabran trato de alguna manera difundir el software libre y me encontre con esta pagina la cual realiza una campaña en la cual te dan opcion te inscribir tu sitio y poner una imagen como esta



Solo tienes que ingresar a www.mejorcambiese.com y listo pueden participar de la campaña

Entra a: www.mejorcambiese.com

IBSN: Internet Blog Serial Number

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Bueno en esta oportunidad les traigo algo que tal vez para algunos no sea una novedad pero como sabran existen codigo de barras para los productos investigando un poco me di cuenta en un blog el punto es que puedes entra a esta pagina y registrar tu blog con un número unico siempre y cuando este disponible

Por cierto puedes tenerla en tres formatos diferentes

JPG



GIF



PNG



Pagina de Registro ISBN

Cómo hacer un curriculum para encontrar trabajo

| viernes, 24 de abril de 2009
Tu curriculum es una herramienta imprescindible para encontrar un trabajo. Ten en cuenta que las personas que lo leerán buscarán información clara y concisa para poder decidir si te conceden una entrevista. Por eso, conviene que sigas estos consejos:
Consejos para un curriculum exitoso

* Demuestra en tu curriculum que reúnes las condiciones para el puesto de trabajo.
* Escribe un curriculum diferente para cada puesto de trabajo.
* Sé breve:
Usa palabras, frases y párrafos cortos.
Limítate a una idea por frase.
No uses tres palabras para lo que puedas decir en una.
No repitas informaciones.
Evita llenar el curriculum de cursos breves y antiguos.
Todo tu curriculum tiene que ocupar una página, dos a lo sumo.
* Sé ordenado:
Ordena información de acuerdo a su importancia.
Resalta los datos importantes, usando negritas o cursivas.
Recuerda que tu curriculum tiene que leerse fácilmente.
* Di la verdad:
Evita mentir o falsear datos porque la empresa los comprobará.
* Cuida la ortografía.

Elementos del curriculum

* Datos personales:
Apellidos
Nombre
Domicilio
Teléfono
Correo electrónico
Fecha de nacimiento
* Foto
Debe ser reciente.
* Formación académica: indica fecha, centro y lugar donde has realizado tus estudios.
* Formación complementaria: indica fecha, centro y lugar donde has realizado tus estudios.
* Idiomas: señala los idiomas que conoces y tu nivel. Menciona los títulos reconocidos que tienes, por ejemplo el First Certificate en inglés.
* Informática: sistemas operativos, procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos, Internet, etc.
* Experiencia
Experiencia profesional
Experiencia no profesional
* Otros Datos de Interés: coche, carné de conducir, disponibilidad, etc.

Ideas para incorporar al curriculum

* Responsabilidad
* Entusiasmo
* Energía
* Dinamismo
* Iniciativa
* Tenacidad
* Capacidad para trabajar en equipo
* Liderazgo

Presentación del curriculum

Las formas más usadas para presentar un curriculum son tres:

Curriculum cronológico directo: presenta la información partiendo de lo más antiguo a lo más reciente. Tiene la ventaja de resaltar la evolución, poniendo de relieve el desarrollo ascendente de tu carrera.

Curriculum cronológico inverso: presenta la información partiendo de lo más reciente a lo más antiguo. Cada día se usa más porque resalta tus experiencias más recientes, que son las que más interesan a las personas que pueden contratarte.

Curriculum funcional: ordena la información por temas y proporciona un conocimiento rápido de tu formación y experiencia. Es un perfecto instrumento de marketing porque, como no sigue una progresión cronológica, permite seleccionar los puntos positivos y omitir los que no te son favorables como los periodos en paro, los frecuentes cambios de trabajo, etc.

Fuente:todotutoriales

10 cosas que deberías saber si piensas dedicarte a la informática

| domingo, 12 de abril de 2009
10. El sueldo suele ser bueno comparado con otras profesiones, pero dado que te pagan bien, a menudo creen que son tus dueños. Así que olvídate de horas extras y acostúmbrate a llamadas a horas intempestivas o a trabajar en festivos y fines de semana. Para la empresa, va con el sueldo.
9. Tú serás el culpable cuando los usuarios cometan errores estúpidos. Eso incluye ordenadores que no funcionan porque no están enchufados o tazas de café derramadas encima de una CPU.
8. Pasarás de héroe a villano varias veces en un sólo día. Cuando consigas solucionar algo que tenía parados a un cierto número de usuarios que no se darán cuenta de lo sencillo que era serás su héroe, pero lo olvidarán todo cuando un oscuro fallo en la red haga que todo funcione a una velocidad glacial, aunque afortunadamente podrás ponerlos de nuevo de tu parte si les enseñas algún pequeño truquillo de Excel o Word antes de irte a casa.
7. Las certificaciones no siempre te harán mejor en tu trabajo, pero pueden ayudarte a conseguir un puesto mejor o una subida de sueldo. Aún así, tendrás que demostrar después lo que vales.
6. Tus compañeros de trabajo de otros departamentos te usarán como soporte técnico para sus ordenadores de casa. Además de familia, amigos y vecinos, claro. Y gratis. En un momento dado tendrás que aprender a decir «no» firmemente.
5. Los proveedores y consultores se atribuirán todos los méritos cuando las cosas funcionen y te echarán a ti la culpa cuando no lo hagan. Ya sabes, sus sistemas funcionan sin problemas en todas las demás instalaciones, así que debe ser que algo falla en la infraestructura informática de tu empresa. Si todo funciona, tenderán a olvidar todo el trabajo que has hecho para adecuar su producto a las necesidades de tu empresa.
4. Pasarás más tiempo manteniendo en funcionamiento viejas tecnologías que implementando nuevas. Puede que tengas la oportunidad de jugar con tecnologías muy nuevas en modo de pruebas, pero a la hora de la verdad, el trabajo tenderá a ser llevado a cabo con tecnologías ya probadas.
3. Los veteranos de los departamentos de informática a menudo son el principal obstáculo para implementar nuevas tecnologías. A menudo instalar nuevo hardware o software supondría importantes mejoras y/o ahorro, pero muchas veces no serán consideraciones presupuestarias lo que lo dificulte, sino el deseo de los veteranos del departamento de no tocar las cosas en aplicación de la vieja máxima de «Si funciona, no lo toques».
2. Algunos profesionales de los departamentos de tecnología instalan cosas más con el objeto de consolidar su poder que de ayudar a la empresa. No es que sea algo generalizado, pero tampoco es raro ver cómo algunos profesionales del campo deciden instalar una solución que tira más hacia su campo de especialización que hacia lo que realmente necesita la empresa.
1. Los informáticos a menudo usan jerga para confundir a los responsables que no saben de tecnología y así escurrir el bulto. Todo el mundo mete la pata de vez en cuando, pero no todo el mundo es capaz de admitirlo, y a menudo usan explicaciones técnicas para despistar a sus supervisores que no tienen los conocimientos suficientes como para saber que les están contando una milonga.

Fuente:Gadgetopia

Los programadores de verdad

| lunes, 6 de abril de 2009
Esta es una recopilación de algunas citas que he encontrado en Internet que comienzan con el típico "Los programadores de verdad". Y tú, ¿eres un programador de verdad?

Los programadores de verdad no necesitan comentarios -- el código es obvio.

Los programadores de verdad no documentan. La documentación es para los idiotas que no pueden leer un volcado de memoria.

Los programadores de verdad pueden escribir bucles de 5 páginas sin confundirse.

Los programadores de verdad escriben su código en binario. O como mucho ensamblador.

Los programadores de verdad escriben código automodificable, especialmente si con ello consiguen ahorrar 20 nanosegundos en un bucle.

Los programadores de verdad no tienen miedo a usar GOTOs.

Los programadores de verdad procesan listas usando Fortran.

Los programadores de verdad desarrollan programas de Inteligencia Artificial en Fortran (si no puedes hacerlo en Fortran, hazlo en ensamblador).

Los programadores de verdad trabajan para la Agencia de Seguridad Nacional, decodificando transmisiones rusas.

Los programadores de verdad no comentan su código. Si fue difícil escribirlo, debería ser difícil entenderlo, y más difícil de modificar.

Los programadores de verdad no programan en BASIC. De hecho, ningún programador escribe en BASIC después de la pubertad.

Los programadores de verdad no programan en LISP. Sólo los idiotas escriben programas con más paréntesis que código.

Los programadores de verdad no usan FORTRAN. FORTRAN es para ingenieros débiles que usan calcetines blancos.

Los programadores de verdad no escriben especificaciones. De hecho, los usuarios deberían dar gracias de obtener algo de nosotros. Tienen suerte de que decidamos entregarles el programa.

Los programadores de verdad no leen manuales. El uso de manuales de referencia es para los novatos y los cobardes.

Los programadores de verdad no dibujan diagramas de flujo. Un diagrama de flujo no es más que documentación para analfabetos. Los cavernícolas dibujaban diagramas de flujo; y mira dónde están ahora.

Los programadores de verdad piensan que la programación estructurada es un invento de los comunistas.

Los programadores de verdad no creen en los plazos. Los supervisores establecen los plazos. Los jefes los firman. Los programadores asustadizos se esfuerzan en cumplirlos. Los programadores de verdad ignoran los plazos.

A los programadores de verdad no les gusta el concepto de programación en equipo. A menos que les asignen el puesto de programador jefe, claro.

Los programadores de verdad usan 5 dígitos para las fechas, y están preparados para el problema del año 10.000.

Los programadores de verdad no prueban el código, los usuarios se inventaron para eso.

Crea contraseñas más seguras

| sábado, 28 de marzo de 2009


La elección de una buena contraseña para cualquier cosa, especialmente en la web, siempre es un pequeño dolor de cabeza. Las características que debe tener una buena contraseña para que sea segura (es decír, difícil de averiguar ya sea por medios técnicos o por ingeniería social) son:

* Que sea fácil de recordar.
* Que sea larga (casi todos los servicios piden, como mínimo, 8 caracteres)
* Que alterne signos, números y letras en mayúsculas y minúsculas.
* Que no contenga información personal tuya que sea pública (es decir, que hayas publicado en Internet) o que sea fácil de obtener (“Estamos haciendo una encuesta…”).
*
Que sea rápida de escribir (esto no se comenta mucho, pero… ¿a qué prefieres no tardar mucho cada vez que entras en tu servicio web favorito?)

Estas características casi son excluyentes entre ellas. ¿Cómo alcanzar un equilibrio combinándolas para que crear una contraseña que sea fácil de recordar al tiempo que sea segura y relativamente corta, para que no nos lleve horas (y varios errores) entrar a un servicio?

En Make use of, Damien Oh nos propone un método muy curioso para ello. Veámoslo resumido (o pásate por allí para leer la entrada original) y con alguna que otra aportación del que suscribe.

- Elige un término personal, que no vayas a olvidar. Preferiblemente, que sea corto. Sí, sí, ya sé que he dicho que una contraseña debe ser larga… Déjame terminar. Yo voy a elegir uno poco original: mi casa.

- Sustituye las letras de tu término elegido de la siguiente manera:

* las “a” por @
* las “s” por $
* Los espacios por %
* Las “o” por 0 (cero)
* Las “i” por ¡ (en el original dice “!”, pero ya que en español tenemos signo de apertura en las exclamaciones, aprovechémoslo).

De esta forma, mi casa se transforma en m¡%c@s@.

- A continuación, añade el nombre del servicio para el cual creas la contraseña. Por ejemplo, si la contraseña anterior fuera para Gmail, podría ser m¡%c@s@gm@¡l.

Y eso es todo. Damien propone también cambiar el orden de los términos (el término elegido y el nombre del servicio), y aunque a mí me parece rizar el rizo, no me parece mal tenerlo en cuenta por si acaso, que los ladrones de cuentas andan al acecho de cualquier descuido que tengamos.

Proyecto Autodidacta

Como ser un buen autodidacta

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No importa que tan largo, intensivo o profundo sea el curso que sigamos: en esto de la informática la formación debe ser continua. A cada rato aparecen nuevos programas y nuevas tecnologías que nos exigen actualizarnos con rapidez para poder sacarles el mayor rendimiento. Por ello, es necesario contar con una cierta “vena” autodidacta, un impulso que nos lleve a tratar de aprender las cosas por nosotros mismos, con nuestros propios recursos.

En esta entrada, reciclada de una que escribí hace tiempo para una de las encarnaciones pasadas de esta web, vamos a ver algunos consejos que te pueden ser útiles a la hora de enfrentarte a un programa o hasta a todo un sistema operativo de manera que aprendas a manejarlo de una manera que te resulte productiva, entretenida e interesante.

Aunque recibir clases formales siempre resulta de utilidad, aprender algo por nosotros mismos es, en muchos casos, más enriquecedor. El proceso de descubrimiento y aplicación permite que el conocimiento se afiance más y, algo nada desdeñable, nos sentimos mucho más orgullosos de nosotros mismos.

Entonces, hagamos un ejercicio de imaginación: estás frente a un programa cuyas posibilidades te entusiasman y al que quieres sacarle partido de manera que chorree bits por sus costados. Acabas de instalarlo y entonces…

1.- Explora el programa, haz clic por todas partes, cambia valores y configuraciones. Si estás explorando el sistema operativo, ten cuidado con algunas cosas. Generalmente, los sistemas suelen avisar cuando se van a realizar cambios importantes que pueden dejarle inservible o producir problemas, así que ten mucho ojo y lee los cuadros de aviso que vayan apareciendo (esto es sobre todo para Windows).

2.- Usa la ayuda del programa. Si bien explorar es una actividad sumamente productiva, en ocasiones nos vamos a topar con que no encontramos la función que buscamos en el programa, a pesar de que sabemos que la tiene o, por lo menos, lo suponemos (por ejemplo, un procesador de textos casi seguro que ha de contar con una opción para cambiar el tipo de letra). En ese momento es cuando debemos recurrir a la ayuda del programa. Es increíble la cantidad de veces que nos olvidamos o deseñamos las ayudas que acompañan al software. Si están ahí es para algo.

3.- Anota todo lo que descubras. Sí, ANOTA. Se puede decir más alto pero no más claro. Apunta en un cuaderno o en un archivo de texto todos los descubrimientos que vayas haciendo, sobre todo si estamos hablando de cambiar configuraciones y cosas así. No hace falta que te explayes en detalles. Anota simplemente el camino que hayas seguido para hacer determinada cosa y, si has cambiado algún valor, apunta el valor que has utilizado.

Cada uno tiene su propia manera de anotar. Personalmente, suelo usar un cuaderno donde anoto todo, cualquier cosa, una detrás de otra. En lugar de dividirlo en secciones, lo tengo dividido en páginas. Por ejemplo, lo relacionado con el blog, le pongo como título "Blog" en la parte superior de la página y comienzo a escribir. Si de pronto necesito hacer anotaciones sobre, por decir algo, programas, en la segunda hoja (que sería la tercera página) le pongo "Programas" en la parte de arriba y escribo. Cuando termine la primera hoja de blogs, paso a la tercera hoja del cuaderno, le pongo el título "Blog" y continúo escribiendo. Y así continúo, creando una nueva sección a medida que voy avanzando por el cuaderno.

En otras ocasiones, recurro a un archivo de texto, especialmente cuando quiero registrar cosas que he leído en otras webs y que, tras probarlas, deseo conservar. Lo suelo hacer principalmente en materia de sistemas operativos (principalmente GNU/Linux) a los que no estoy acostumbrado.

En cuanto a las instrucciones o características de un programa concreto, sencillamente escribo primero el nombre del programa en mayúsculas y a continuación las instrucciones o los valores que quiero conservar, o cualquier tontería que pueda necesitar después.

Una manera muy práctica de anotar la manera de hacer determinada cosa en un programa es apuntando todos los sitios donde debes hacer clic o seleccionar separados por el signo ">" (mayor qué): Formato > Caracter > Fuente.

Anotar produce un curioso efecto que más de uno tiene que haber notado alguna vez: si lo escribimos, no se nos olvida (o tarda más en olvidarse); si no lo escribimos, lo olvidamos con rapidez. Esto puede atribuirse (aunque, por lo que he leído, no está del todo comprobado) a que en nuestro cerebro exista una zona que retiene el recuerdo del sonido y la imagen pero no el pensamiento puro, de manera que el acto de escribir lo que queremos recordar se retiene mejor (lo leí en "Los dragones del edén", de Carl Sagan). Sea por lo que sea, es un efecto que ocurre muy habitualmente, así que no hay que desdeñarlo: anota.

4.- Hazlo todo con un objetivo concreto y útil. Explora, usa la ayuda y anota tus descubrimientos pero hazlo con un objetivo. El problema de explorar es que si no se tiene un objetivo concreto, nos aburrimos con rapidez. Planteate hacer algo, lo que sea, y si es posible que te sea útil de alguna manera. Por ejemplo, si tienes un nuevo programa de gráficos, proponte hacer un montaje fotográfico con esas fotos que tomaste en las vacaciones o con esas imágenes que tanto te gustan y luego úsalo como papel tapiz. Se aprende el triple cuando se tiene un objetivo que cuando se explora sin rumbo fijo.

5.- Recurre a Internet. Cuando te atasques en un procedimiento, busca por la red de redes. Preferiblemente, busca tutoriales y manuales. Y si son descargables, mejor. Así podrás consultarlos cuando no estés conectado e incluso compartirlos. A la hora de hacer la búsqueda, escribe siempre un verbo en infinitivo, algunas características de lo que quieres hacer, el nombre del programa (a veces es necesaria hasta la versión); por ejemplo: crear botón Gimp. Si lo que quieres es algo que hable de muchas características del programa, escribe el nombre del programa y la palabra tutorial o manual; por ejemplo: Gimp manual. ¡Ah! y no te olvides realizar la búsqueda primero en tu idioma, pero si no encuentras lo que buscas, intenta con el inglés: hay mucho material en el idioma de Shakespeare.

Advertencia sobre los sistemas operativos:



Aunque resulta de mucha utilidad la exploración, a la hora de efectuarla en un sistema operativo los resultados pueden ser desastrosos si no sabemos a ciencia cierta qué estamos haciendo, especialmente en GNU/Linux. Por eso, quisiera resaltar los siguientes puntos:

Anota lo que haces y los valores originales que cambias. No será la primera vez que explorando me cargo una configuración. Ahórrate lamentos y apunta los pasos que sigues y los valores originales cuando vayas a cambiar algo de importancia. Una manera de identificar algo muy importante es porque es difícil llegar hasta ello (pero no tomes esto como una regla inalterable).

Documéntate primero: a menos que sea un sistema muy reciente, seguro que encuentras abundante información en la web acerca de lo que quieres hacer. Y, como no, recurre primero a la ayuda del sistema antes de conectarte.

Cubre las necesidades a medida que aparecen: explorar un sistema es algo muy aburrido, y como nos cansamos pronto, eso nos puede ayudar a alejarnos de peligros innecesarios. Un sistema se aprende usándolo, eso suele ocurrir en el día a día, durante el transcurso de diferentes tareas. Un sistema operativo es, al fin y al cabo, tan sólo la base donde se colocan lo que nos permite realizar nuestro trabajo: los programas. Por eso, lo mejor que puedes hacer es ir descubriendo como se hacen determinadas cosas a medida que lo necesitas, en lugar de tratar de averiguarlas sin más. Por ejemplo, si después de unos días descubres que el tamaño de la hora que muestra el reloj te molesta porque no puedes verla bien, averigua como cambiarlo.

Usa un live CD: esto es aplicable para distribuciones GNU/Linux. Los live CD permiten cargar un sistema operativo en una computadora sin necesidad de instalarlo. Generalmente, si luego así lo queremos, podemos dejarlo instalado sin mucha complicación. Esto nos permite probar nuevos sistemas con facilidad y sin correr ningún riesgo.

Fuente:Proyecto Autodidacta